Otra muestra de que el narcotráfico no tiene lugar en la ciudad. En un operativo certero en barrio Alberdi, la Fuerza Policial Antinarcotráfico desactivó un punto de venta de drogas que operaba en una vivienda de calle Tucumán al 1600. La escena era digna de película: cocaína, marihuana, dinero en efectivo y un arma de fuego reposando sobre la mesa de la cocina. El detenido fue trasladado de inmediato a la Alcaidía por orden de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico.
Gracias a una denuncia anónima al 0800 888 8080 y al despliegue de investigadores y perros entrenados, se incautaron varias dosis de cocaína, plantas de cannabis, dos revólveres calibre 32, 27 cartuchos y elementos de fraccionamiento. El accionar fue rápido, preciso y contundente, demostrando que la coordinación entre Provincia y Municipio empieza a dar sus frutos.
Con estos golpes quirúrgicos, la gestión actual marca un rumbo claro: basta de zonas liberadas y complicidad con el delito. La calle vuelve a estar en manos de los vecinos y no de los narcos.
